El primer comentario de este blog bebé
Tener un blog parece ser algo que se hace cuando se maneja un tema en específico, conocimientos en dicho tema y sus derivados, o simplemente se trata de canalizar las ganas de decir cosas sin un tema predefinido. Ese quizá sea el caso del presente, ya que sin querer hablar de un solo tema, de alguna manera, siento que esta bitácora podrá ser el lugar perfecto para hablar de lo humano y lo divino, lo que a veces quisiera gritar y también aquello que uno preferiría guardar en secreto. Pretendo que sea mágico, ya que la palabra en sí es mágica, ya que con ellas puedes construir mundos infinitos, puedes crear una vida; yo personalmente creo que sabiendo ocupar bien las palabras uno puede crear, aún cuando sea en el reino de lo intangible, todo lo que desea. Y le llaman el poder de la palabra. Y de hecho, existe la posibilidad de comprobarlo, tanto desde una idea o personalidad bienhechora, hasta de facto en una personalidad cuya intención sea hacer el mal; todo es propicio de ser llevado a cabo por palabras. Un ejemplo de ello es el rumor; son palabras, pensadas por una mente creativa, planeadas para cumplir un objetivo como conseguir el mal para algún incauto o pobre ser que no sospechará nada hasta que las mismas palabras lleguen hasta sus oídos. Pero también existe la magia positiva de las palabras, que pudiéramos llamar la magia blanca de las letras, traducidas en cuentos, novelas, poemas y demases. ¿Qué es una novela, sino un rumor basado en algo inexistente, una trama más o menos compleja que habla de la historia de algo o alguien? Me gusta esa definición, me gusta pensar que las palabras poseen el poder de crear según la mente que las una, mundos, aunque ficticios, a veces tan fértiles como universos enteros, de distintos colores y sabores. También pretendo que este blog sea poético. Creo que, dependiendo del autor de una narración, según sea o no un buen escritor, en todo lo que escriba existirá -o carecerá, en algunos casos- la poesía que es intrínseca del alma, la música y el ritmo del corazón, que genera a veces con una completa naturalidad lo que llamamos lírica. No hay nada más bello de ver en un trozo de papel, que una mente que plasma de manera espontánea un pedacito de alma, una ventana a los sentimientos, a lo que a veces sin saber por qué llamamos corazón. Eso es un poco lo que pretendo hacer en estas líneas, y nada me daría más gusto que el crecer a medida que las escribo, al mismo tiempo que notara que existe alguien que lee estos párrafos, y tenga algo que decir, ya sea que esté de acuerdo o no con los engendros salidos de mi puño, o en este caso, de las yemas de mis dedos, pero por sobre todo, de mi mente. Por lo pronto, es una alegría estar aquí, volver a tratar de expresarme dejando atrás quizá algún margen de timidez o temor al ridículo –el ridículo está, como la belleza, en el ojo de quién lo observa, o mejor dicho, en la mente del espectador- para buscar aquello que buscan probablemente todos los que nacemos con las cuerdas bucales desarrolladas en las manos, que otros nos lean, para que así finalmente podamos establecer comunicación. A modo de presentación, me llamo Judith, aunque todos me dicen Yuly, y así es como prefiero que me llamen, tengo 27 añitos y en este momento estoy estudiando en un instituto, aunque planeo estudiar alguna carrera en una universidad en un futuro próximo algo enfocado al área humanista... Eso por ahora.
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ignacio gonzalez dijo
hola,
gracias por tu comentario en mi blog, me siento muy halagado.
para añadir favorito, sólo tienes que entrar en mi blog pero conectado al tuyo, y en el margen superior derecho ya te aparece la opción de poder añadir como amigo.
un beso
n.
21 Marzo 2007 | 08:05 PM